
Hakone y sus alrededores
Contemple la belleza de Hakone a través de las estaciones y encuentre un espacio para la quietud.
Más allá del ruido cotidiano, visite lugares donde fundirse con la naturaleza y entrar en una calma extraordinaria.

Museo al Aire Libre de Hakone
El primer museo al aire libre de Japón. En una exuberante zona de exposición de 70.000 m² se muestran permanentemente unas 120 obras maestras de grandes escultores modernos y contemporáneos, entre ellos Rodin, Moore y Miró. Deténgase cuanto desee ante su obra favorita o pasee a su propio ritmo. Disfrute del arte de la manera que más le apetezca.

Owakudani
Owakudani conserva hasta hoy el poderoso aliento del volcán de Hakone. El vapor blanco se eleva sobre un terreno escarpado con olor a azufre y revela el pulso de la propia tierra. Adéntrese en este paisaje moldeado desde tiempos remotos y sienta su sobrecogedora vitalidad.

Teleférico y funicular de Hakone
El funicular Hakone Tozan atraviesa las montañas antes de que el teleférico Hakone Ropeway le eleve hacia el cielo. Los cerezos en flor en primavera, el verde intenso del verano, el brillante follaje otoñal y la nieve invernal se despliegan como un gran rollo pintado.

Lago Ashi
Déjese acariciar por la brisa del lago y contemple las crestas montañosas hasta que la mente alcance una suave calma. Desde un amanecer etéreo cubierto de niebla hasta un crepúsculo carmesí, sumérjase en la superficie cambiante del lago y en los ritmos eternos de la naturaleza.

Antigua ruta Tokaido y su calzada de piedra
Este sendero de piedra cubierto de musgo sigue el antiguo Tokaido a través de lo que fue uno de los pasos más difíciles de Japón. La histórica senda conserva la atmósfera de otra época. Escuche los árboles e imagine los pasos y la respiración de quienes cruzaron Hakone siglos atrás.

Santuario de Hakone
El santuario de Hakone descansa junto al lago Ashi bajo cedros centenarios. Su bermellón Portal de la Paz se alza a orillas del agua frente a un bosque verde oscuro y crea una escena de sereno misterio. Fundado en 757, este venerable santuario atrajo a generaciones de guerreros que rezaban por la victoria y el cumplimiento de sus deseos. En su aire claro y solemne, dedique un momento a mirar en su interior.

Museo de Arte Pola
Su arquitectura de vidrio se integra en el bosque y refleja en silencio el paso de las estaciones. Déjese cautivar por el juego de luces de los impresionistas y por el diálogo entre la naturaleza y la creación humana. Envuélvase en la quietud del bosque durante un elegante intervalo que agudiza los sentidos.